Martes, 10 de Julio de 2012 14:56 Última actualización el Jueves, 12 de Julio de 2012 06:29
En el Centro de Formación Socialista (CFS) San Fernando, el Inces Militar de Apure llevó a cabo el Taller "La Ética Socialista desde la Perspectiva Antropoética Gerencial" por parte del mayor Wilmer Israel García, quien explicó sobre la ética socialista, la moral, la jerarquización de los valores (espirituales, sociales, morales, religiosos, éticos, materiales, estéticos), asociados al deber ser de la sociedad y de cada persona. Además disertó sobre el Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2013 e hizo referencia a los desafíos de esta ética y cómo concebirla desde la gerencia.
"Hoy en día debemos estar comprometidos a enseñar la nueva ética socialista o antropoética gerencial y del ser humano, ya que en la gestión organizacional, en cualquier campo y en el quehacer laboral, profesional, se plantea el compromiso de actuar con ética, pero con una ética integral, multidimensional, al servicio del bienestar personal, pero también al servicio del bienestar colectivo y del medio ambiente, con proyección futura. Y esa es la ética que se tiene cuando se piensa y actúa de forma compleja, donde el valor, como fin de una acción, debe impregnar el interior del entorno o contexto de la organización rumbo al avance institucional," dijo García.
Fanny Barrios, servidora pública del Inces, señaló que "la dialéctica generada con los actores sociales en relación a una Nueva Ética debe llevarnos a fundar la convicción de que si nosotros mismos no nos cambiamos, de nada valdría cambiar la realidad exterior. Nos explicaron la relación que tiene esta ética con el proyecto socialista bolivariano, en el cual se supera la ética del capital, y se centra en la configuración de una conciencia revolucionaria donde se lucha por la transformación material de la sociedad y el desarrollo de la espiritualidad. Estas ideas cambian los paradigmas y ese sistema burocrático en las instituciones".
Yovanny Martínez, quien participó en el taller, dijo que se busca la construcción de un Estado ético, "vale decir, de una nueva ética del hecho público. Un Estado de funcionarios honestos, eficientes, que más que un altar de valores, exhiban una conducta moral en sus condiciones de vida, en la relación con el pueblo y en la vocación del servicio que prestan a los demás. Un Estado del cual se sienta parte el ciudadano. El Estado y las organizaciones están llamados a ser el espacio ético por excelencia, si no lo son, el ciudadano no tendrá motivo para serlo. Debemos tomar conciencia de que el ser humano es físico, biológico, antropológico, síquico, ecológico, sociológico; y hay que renunciar a los horizontes cuantitativos (bienes materiales) por los cualitativos (libertad del ser)".
García, concluyó exhortando a los participantes del taller a transformar, a transversalizar la enseñanza de la ética, a la realización colectiva con un trabajo unido para la humanización de la humanidad. A lograr la unidad planetaria en la diversidad. A respetar en el otro, a la vez, tanto la diferencia, como la identidad consigo mismo y a desarrollar la ética de la solidaridad del género humano.











